Consecución del cinturón negro 1º dan por un alumno sordomudo
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El
día 18 de Noviembre de 2006
Tras haber quedado su historia personal truncada cuando apenas contaba con
tres meses de edad y ser declarado sordo, sufrió un accidente en el que
debido a su minusvalía fue atropellado por un tren, ocasionándole éste
graves lesiones a nivel físico de manera que su brazo izquierdo quedaba
gravemente dañado. El
intento de superación de todos estos problemas y el consejo de un familiar
ocasionaron la aparición de este langreano en las clases de karate
impartidas en Lo
que en su día había comenzado como una mera práctica destinada a una
consecución de autoestima, de seguridad y de evolución personal se ha
convertido con el paso del tiempo para este joven practicante de karate en
algo más, algo que sin duda alguna marcará un punto y aparte en la
historia de nuestro arte y que le ha llevado a la obtención de tan merecida
titulación. En un principio, los métodos de comunicación utilizados eran
muy deficientes puesto que el alumno tampoco era capaz de descifrar
correctamente el lenguaje labial lo que implicaba aún una mayor dificultad.
Desde un principio su instructor se lo planteó como un reto personal,
intentaría sacar a su alumno adelante haciendo frente a todas las
dificultades que se iban encontrando en el camino, pero el duro trabajo ha
conllevado los presentes resultados. Nuestra
escuela de karate se centra en realizar además de una metodología de
aprendizaje basada en la defensa personal, una labor social en la que se
trabaje indistintamente con uno u otro tipo de personas, con minusvalías o
sin ellas, de unas etnias u otras, etc, de tal manera que se fomenta la práctica
en todos aquellos ámbitos que se consideren interesados en el aprendizaje
de nuestras enseñanzas.
Desde
aquí, por tanto, queremos también lanzar un llamamiento hacia todas
aquellas personas con minusvalías o que tengan familiares con dichas
circunstancias a que les animen a practicar este tipo de disciplinas. Como
se puede ver y observar, el caso de Emilio nos demuestra una vez más que
las barreras las pone cada cual y que el interés y la motivación causan
superación y consecuentemente la consecución de los objetivos que cada uno
se marque. Seguro se van a producir momentos de desconfianza, de
dificultades, pero lo que está claro es que si te lo propones con muchas
fuerzas seguro llegará el día de la recompensa y de esta manera los logros
se saborearán con mucha más alegría. Por
último, queremos enviar tanto de parte de Emilio y su familia como de mí,
su instructor José Ramón, nuestro más sincero agradecimiento tanto a
Emilio durante la realización del kata Tekki Shodan Vanesa García Pérez, instructor 2º Dan de karate do.
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